Olívia se detuvo en medio del vestíbulo. El mármol frío bajo sus pies contrastaba con el calor que le subía por el cuerpo. Alzó la mirada hacia la imponente escalera, intentando comprender la escena que se desarrollaba ante ella.
Desde lo alto de los escalones, una mujer descendía despacio. La bata de seda blanca parecía deslizarse junto a su cuerpo. La sonrisa insinuante en los labios tenía algo ensayado. Cada paso era un golpe.
A Olívia se le cortó la respiración. El corazón le latía con fuer