Por Alejandro
En un momento nos quedamos a solas con Valeria, estábamos en el estudio.
Ella estaba pasando algo en limpio.
-No quiero que hables más de ese infeliz.
Le reclamo.
-Yo no hablé.
-Estabas hablando.
-Ale, no lo hice, calmate y acordate que hablamos que no sos mi dueño, soy un ser humano.
Me enoja que me lo recuerde.
La tomé del brazo, para hacerla parar y lo hice con fuerza.
Se paró y vi su cara de dolor.
Recordé que tenía esos moretones y pensé que debe tener resentido el hombro.
La