En casa de los Rodríguez, el ambiente se sentía extrañamente pesado. Camila llevaba medio año sin volver a casa.
En la mesa había un banquete generoso, la mayoría de los platillos que a Camila le encantaban.
Cuando ella decidió casarse con Mateo, toda la familia se había opuesto. Pero Camila los amenazó con cortar todo lazo familiar si no la dejaban seguir adelante, y así, obligados, terminaron aceptando ese matrimonio.
Pero después de la boda, Mateo nunca la había acompañado ni una sola vez a v