*Horas después...*
Stella estaba de pie frente a la entrada del edificio cuando vio el coche negro de Cyrus detenerse junto a la acera. El sol del mediodía caía entre los edificios altos y lanzaba destellos sobre el parabrisas, haciéndolo brillar mientras él aparcaba con la facilidad y la elegancia que parecía caracterizarlo incluso en los gestos más simples.
Ella apretó sus manos al verlo bajar del coche. Llevaba una camisa polo azul oscuro ceñida, los primeros botones abiertos, las mangas