Stella tragó. Pudo sentir cómo su respiración cambió tornándose entrecortada. Un leve temblor que no tenía que ver con miedo, le recorrió desde el cuello hasta la punta de los pies.
—¿Qué... Qué has dicho? —preguntó con voz temblorosa, soltando su mano de las de él y arrastrándose hacia atrás en el sofá.
—Yo… ya sabía una parte de lo que te había pasado —repitió Cyrus.
Stella frunció el ceño. Se incorporó un poco más, alejándose apenas unos centímetros, lo suficiente para verlo mejor.
—¿