Cyrus despertó lentamente, como si emergiera desde un lugar profundo y silencioso. Durante unos segundos no supo dónde estaba. Lo primero que percibió fue el aroma suave al jabón del baño que había tomado junto a Stella antes de dormir y otro a sopa de pollo flotando en el ambiente, una mezcla inesperadamente reconfortante.
Luego sintió el peso agradable de una manta cubriéndolo hasta el pecho y una calma extraña, casi desconocida para él.
Abrió los ojos y reconoció el cuarto de invitados d