A simple vista, y para todos los que no lo conocían a profundidad, Shane parecía ser un hombre sociable, inteligente, encantador… pero Stella no entraba en el grupo de personas que se dejaban engañar por él, pues ya conocía muy bien ese otro lado de su personalidad, la que escondía detrás de esa encantadora sonrisa.
Sabía que en realidad era tan provocador como perverso. Y también sabía que ya no era tan amigo cercano de Cyrus como en otros tiempos, pues luego de aquel altercado que la involucraba a ella, su relación no había terminado del todo bien.
Eso solamente ellos tres lo sabían, nadie más.
Shane observó a Stella con descaro, elevando una ceja en apreciación.
—Y veo que vienes acompañado —comentó, ignorando por completo el brazo protector de Cyrus rodeándole la cintura y no reconociendo a Stella—. Muy bien acompañado.
Stella se irguió y se puso en estado de alerta rápidamente. El instinto y el mal recuerdo de lo ocurrido cuando lo conoció se lo provocaron.
La mirada d