VALENTINA
Dos días han pasado y he tratado de enfocarme en algo simple, vital: regar las hierbas medicinales que sobrevivieron al incendio, junto al muro lateral. La tierra aun huele a ceniza húmeda y a frágil esperanza. Estos días han llegado personas para dejar donaciones sin embrago la llegada de este sujeto es inquietante.
Traje gris claro, impecable. Sor Clara, siempre tan etérea, lo guiaba con gestos nerviosos hacia la oficina del padre Vittorio.
Dejé la regadera secándome las manos en e