Angelina se quedó petrificada.
— ¿Sucede algo cariño? — atrevió a preguntar con temor — Te he dicho que Livia está bien, solo dile que regrese, te prometo que dejaré mis celos de lado y…
— ¿Celos? Pero mujer, ¿Quién está hablando de celos? ¿O de Livia? ¿O de tonterías como esas? Estoy hablando de Vico ¡Se suponía que estaba en el calabozo!
¿Tonterías? Angelina tuvo que sentarse, ella había pasado un muy mal rato pensando en que tal vez había condenado a muerte a esa mujer por haberla encontrado