— ¿Lo viste? ¡Te lo dije! Te dije que regresarías sin problemas a la mansión, conozco a Adriano, ¡Es un pelele! No aplica mano dura en su casa, y me aprovecharé de eso para hacerlo comer tierra a mis pies, ¡Ya lo verás! Ahora tú harás exactamente lo que te diga, y cuando lo hayas hecho, entonces te daré lo acordado para que desaparezcas y seas libre.
Livia sonrió. Estaba enamorada de la idea de la libertad, hacía mucho que soñaba con tener su propia fortuna y hacer lo que quisiera, pero sabía q