Villa Isabella, Montes Sabinos
Un año después del regreso de Marco
La primavera había vuelto a las montañas.
Elena estaba en el jardín, plantando nuevas rosas junto a las que ya habían florecido. El jardín, antes campo de batalla, ahora era un remanso de paz. Bruno, ya viejo, dormía a su sombra. Matteo, ya no tan niño, leía un libro en la terraza.
Dante apareció con dos cafés.
¿En qué piensas?
En lo lejos que hemos llegado.
¿Y eso te asusta?
No. Me da paz.
Dante sonrió. Se sentó a su lado.
¿Sab