Azzura
Me detengo frente del portón y apoyo el pie izquierdo en el suelo, estabilizando la motocicleta.
No necesité el GPS para llegar a la villa en Siderno.
El clan Corvi lideró el camino.
En realidad, no entiendo cómo no me maté en el trayecto…
Los ojos aterrados del cocinero los tengo clavados en la retina.
Su ruego me condena.
El Biondo Diaviolo atrapó mis lágrimas…
Ser descubierta por él no se sintió tan mal.
Pero… para tomar el trono se requiere dureza.
Cero piedad.
Me endurecí. Fingí dela