La puerta de la habitación se abrió con extrema lentitud, Andrei asomó apenas la cabeza, procurando no hacer el menor ruido. La oscuridad solo era interrumpida por la tenue luz de las lámparas de noche.
Avanzó prácticamente en puntillas.
—Crees no iba darme cuenta —soltó Irina saliendo del baño, con una bata y secando su corto cabello. Luego alzó sus cejas—. Si, se que llegas tarde, Andrei.
Andrei hizo una pequeña mueca.
—Pensé dormías.
—Ya veo.
Lo vio dejar salir un suspiro. Luego