Xavier sonríe con suavidad y la lleva fuera del dichoso granero y de vuelta a la mansión. El personal anda de un lado para otro, pero la casa está en silencio, casi solitaria.
—¿Cómo fue la reunión con tu hermano? —le pregunta ella.
—Mejor ni hablar de ello. Ninguna conversación con mi hermano termina en nada bueno.
El personal continúa de un lado para otro sin mirar siquiera para los lados, totalmente enfocados en su trabajo, casi como si temieran ser regañados si se distraían.
—¿Y qué hay del