Castigos

En esa ocasión, no fueron solo los ojos de Xavier los que brillaron con malicia, los de Stacy también lo hicieron cuando dio un paso más, uno que la llevó a estar todo lo cerca que podía del cuerpo de él y uno que le permitió sentir su miembro duro a través de sus pantalones.

De pronto, ella sintió un hambre voraz. El deseo se adueñó de su cuerpo impidiéndole pensar en nada más, impidiéndole pensar en toda la pesadilla que estaba viviendo.

De un momento a otro, lo único que deseaba era sentirlo
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App