Luego del grandioso sexo que habían tenido, Xavier desapareció dejándola en medio de la habitación con el vestido arrugado, despeinada y con el labial corrido por toda su cara.
Stacy no sabía por qué estaba actuando de esa manera en vano ¿Por qué continuaba protegiéndola cuando ya no había nada de qué temer? Simplemente para ella no tenía sentido.
La rabia la consumió por completo y se pasó el resto del día encerrada en su habitación. Cuando la noche cae, alguien golpea en su puerta.
—Stace, v