El amanecer llega y los empleados en la mansión estaban despiertos en sus quehaceres, antes de que el lobo despertara,todo estaba listo: desayuno café, casa limpia, jardines perfectos y auto reluciente.
Mi amado tio bajó las escaleras con su usual aire impecable: camisa blanca perfectamente planchada, pantalón oscuro con un corte elegante, chaqueta, corbata a juego, zapatos relucientes, medias del color del pantalón, peinado hacia atrás y ese gesto de “soy el alfa que controla todo en su mundo