**PUNTO DE VISTA DE ISABELLA**
El edificio no se parecía en nada a lo que había imaginado. Sophia siempre había preferido el exceso, el mármol, las lámparas que costaban más que el salario anual de la gente que las limpiaba. Este lugar era distinto: gris, discreto, el tipo de torre que uno cruza todos los días sin registrar que existe. Tenía sentido. Después de la noche del búnker, hasta ella había aprendido que ser invisible valía más que ser espectacular.
Nos quedamos estacionados media cuadr