**PUNTO DE VISTA DE DAMIEN**
Encontramos la cabaña justo cuando mis piernas empezaban a fallarme en serio. Era una de las tres propiedades que tenía a mi nombre y al de nadie más, compradas años atrás pensando en un día como este sin querer admitir del todo que lo estaba planeando. Isabella tuvo que sostenerme casi todo el último tramo cuesta arriba, sin quejarse una sola vez, aunque yo sabía que a ella también le dolía cada paso.
Adentro, cerré la puerta con el único cerrojo que quedaba entero