14. Mi peor enemigo
No subimos al auto y le dije a mi chófer llévanos a la mansión... Alys se había quedado dormida durante el trayecto. llegamos y la lleve hasta el sofá, la acomode con cuidado para revisar sus heridas, busque el botiquín y aplique la medicina.
Tenía la mejilla inflamada por el golpe y las muñecas magulladas, -estaba hirviendo de rabia- ¿como ese desgraciado se atrevió a ponerle las manos encima? quería golpearlo otra vez.
Mientras aplicaba el ungüento ella se movió y abrió los ojos lentament