Capítulo 78. Suelta a mi mujer
Alexia, que había estado dando vueltas sin rumbo, imitaba lo que Matías llevaba haciendo desde que salió de la mansión. Ya estaba a punto de rendirse, convencida de que este no era un buen momento para acercarse a su pobre víctima.
Pero justo cuando había decidido irse, lo vio detenerse frente a un bar. Sin pensarlo dos veces, ella hizo lo mismo y entró tras él, con la excusa de brindarle algunos consejos… como toda una “verdadera amiga”, solo de pensarlo, se reía por dentro, porque sabía que n