Capítulo 148. Juego macabro
Por su parte, Olivia estaba feliz, pues al fin había llegado el gran día en que le arrebataría todo a Luciana, dado que había convencido a su abuela de nombrarla como la sucesora de la familia Herrera y, con el apoyo de aquella anciana, ya podía cantar victoria.
Cuando estaba en la sala de juntas y vio entrar a Luciana junto a Axel, solo se rio burlonamente de los dos hermanos y ni siquiera se inquietó por su presencia, convencida de que era cuestión de tiempo para que, al final de la reunión,