Leonardo no pudo ignorar la sensación de inquietud que lo consumía mientras atravesaba los pasillos del sanatorio. A pesar de todo lo que había ocurrido, de todas las manipulaciones de Camila, no podía simplemente verla como una extraña. Ella había sido parte de su vida durante años, una parte que ahora amenazaba con destruirlo todo.
Cuando llegó a la puerta de la habitación, inhaló profundamente antes de entrar. Dentro, la imagen que lo recibió fue devastadora: Camila yacía en la cama con la m