Leonardo revisaba unos documentos en su oficina cuando su asistente tocó la puerta, interrumpiendo sus pensamientos. Apenas levantó la vista, lo vio ingresar con una carpeta en mano.
—Señor Arriaga, el empresario Daniel Han está esperando en la sala de reuniones. La señora Isabela está con él revisando los términos del acuerdo antes de que usted llegue.
Leonardo cerró el expediente de golpe, sintiendo una punzada de molestia. ¿Desde cuándo su esposa pasaba tanto tiempo con otros empresarios?