El amanecer había llegado, Isabela sentía un ambiente diferente aquella mañana, pero ella ya había tomado la decisión y lo mejor que podianhaver era darse un descanso, la mujer aun no sabía que Camila había sido desenmascarada por Leonardo, pero lo último que le importaba en el este momento era aquello que ocurra con ellos.
Se vistió con calma, tomando su tiempo para elegir una blusa sencilla y unos jeans cómodos. Nada elegante, nada llamativo. No quería llamar la atención. Bajó las escaleras