CAPÍTULO 119

El laboratorio de la Clínica Teknon se había convertido en una zona de guerra química.

No había disparos, pero el sonido era igual de enervante: el zumbido agudo de las centrifugadoras girando a quince mil revoluciones por minuto, el siseo del nitrógeno líquido escapando de las válvulas de presión y, de fondo, amortiguado por el cristal de seguridad pero omnipresente, el pitido rítmico y acelerado del monitor cardíaco de la habitación contigua.

Bip-bip-bip-bip.

Cada pitido era un segundo menos
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP