Capítulo ciento diecinueve. Donde hay humo
— — — — Narra Amy Carlson — — — —
—¿Dónde estás, Brad…? —murmuré, una vez más frente a la ventana. Las luces de la calle parpadeaban como si también dudaran.
Tomé el teléfono. La última conexión de Brad seguía siendo la misma. Sin llamadas. Sin mensajes. Sin señales.
Me senté con cuidado en el borde de la cama. Sentía la presión en la parte baja del vientre, una molestia insistente que iba y venía, acompañada por un cansancio seco que se me pegaba a lo