Dos días después, estabamos mi esposo y yo en la guardería de nuestro hijo para despedirlo, ya que se iba a pasar una semana a esa granja escuela, viendo como mi peque subía al autobús muy feliz, despidiéndose de nosotros con su manita. El autocar se marchó y Mario y yo volvimos a nuestra casa quedándome yo en la salita mientras mi esposo se quedaba en su despacho para trabajar.Cogí mi móvil de mi bolso para mirar si tenia algun mensaje o llamada perdida, cuando de pronto escuche el timbre de la puerta de mi casa, abriendo la cocinera.
—- Señora, es la asistente del señor ¿la dejó pasar? — me pregunto muy seria.
—- Mi esposo está en su despacho, por favor acompañe a la señorita a donde está mi esposo, gracias — respondi.
—- !! keira ven a mi despacho ahora ¡¡¡ — escuche decir a Mario.
Me levanté de donde estaba sentada para ir al despacho de mi marido, viendo a su asistente sentada en una silla al lado de él.
— ¿Qué quieres amor? —- pregunte.
—- Ven aquí, quiero que aprendas una le