Al escuchar decir Mario que me quedara a dormir en su casa cuando yo deseara, me sonroje aun mas pensando en si se refería a dormir con él en su cama ya que según parecía, ya era firmemente suya.
—- En mi casa hay varios dormitorios, puede dormir en el dormitorio que usted prefiera —- me dijo, sintiendo en mi cuerpo un descanso tal vez imaginativo por mi parte.
Nos quedamos los dos mirandonos fijamente a los ojos, dandome cuenta de que Mario acababa de insinuarme una invitacion pasar dormir con