Madrid — 09:43 a.m.
Las hojas de la revista se deslizaban entre sus dedos perfectamente cuidados, acompañadas del tintineo sutil de sus uñas esmaltadas. Brenda Cortez estaba sentada en el lujoso salón de su penthouse, rodeada de cristales, arte moderno… y una atmósfera impoluta. Tan perfectamente controlada como ella.
O al menos eso parecía.
En su bata de seda negra, con una copa de jugo recién exprimido a medio terminar sobre la mesa, Brenda hojeaba la nueva edición de “Vogue Negocios & Glamou