¿Qué si me duele?
Me duele muchísimo.
Al caminar, no quiero parecer incomoda, me sentí extraña, pero feliz, sentía que algo en mi va a explotar de alegría, conteniéndome por completo.
Caminé hacia la fiesta, de nuevo, no sabía qué hora era, la fiesta estaba en su punto, chicos saltando y bailando, bebiendo e incluso, en un rincón alejado había chicos “tocando”, hacían un poco de tonterías a causa de la hierba.
Busqué entre los chicos a Gabriel, pero no lo encontré en la pista, encontré a Kim ba