Pasee por mi habitación buscando que ponerme para ver a Gabriel, la ropa se acumulaba en mi cama.
El día anterior había pasado sin altercados, todo fue tranquilo, estuve alerta intentado escuchar algún rumor, algo que implicara a Aidoneo o a mí, pero no los hubo, y me sentí completamente relajada. Lo que no me relajaba, fue el hecho de no encontrar ropa.
Después de un largo rato, opté por una mini falda verde y un top blanco que se anudaba al cuello y dejaba al descubierto mi cintura, busqué mi