Al día siguiente
La mañana en el último piso de la corporación Volkov comienza con una masacre profesional que deja a todo el edificio en un silencio sepulcral, un vacío que solo Adrián es capaz de generar con un par de órdenes ejecutadas con frialdad quirúrgica.
Valeria observa desde el umbral de la oficina principal cómo el equipo de secretarias de apoyo, mujeres que han trabajado para la empresa durante años, recogen sus pertenencias en cajas de cartón bajo la mirada gélida y despectiva d