Sacudí ligeramente la cabeza, convencida de que mis oídos me habían jugado una mala pasada.
—¿Qué has dicho? —pregunté, intentando mantener un tono neutral, aunque la incredulidad se asomaba inevitablemente en mi voz.
Lucas se inclinó hacia adelante, apoyando un codo en la mesa y con esa sonrisa que siempre parecía estar al borde de la burla, solo que esta vez...parecía más coqueta de lo normal.
—Un beso. ¿Te lo repito más despacio?
Giré la cabeza al frente, ignorando deliberadamente su sonrisa