No sabía por qué no les estaba contando exactamente lo que había visto. Quizá una parte de mí temía enfrentar lo que él y lo que ese gentío realmente eran, o quizá dudaba de que ellas pudieran creerme. Después de todo, ¿cómo explicar que había visto el azul profundo de sus ojos tornarse en un amarillo inquietante, casi como si alguna fuerza desconocida hubiera tomado el control? Pensarlo ya era bastante difícil, y contarlo en voz alta me hacía sentir aún más vulnerable, atrapada entre la necesi