Mundo ficciónIniciar sesiónCon la mirada baja, Joel notaba cómo el hombre le ajustaba las muñequeras.
Esta vez no estaba de pie sino que yacía en la cama de sabanas rojas.
También le había atado los tobillos.
Terminando de ajustar la última muñequera, Bale le asió del mentón y mandó:
-Mírame-
El joven obedeció.
-Aunque te lo digo todas las veces que estamos aquí voy a volver a repetírtelo- acariciándole la mejilla declaró -No haré nada que pueda lastimarte-
-Si-sigo si







