-XXXVIII-

El taxi se detuvo frente al bloque donde vive.

Joel pagó la carrera al taxista y saliendo del coche, se adentró al bloque.

No llegó al ascensor sino que, dejandose caer hacia el suelo a través de la pared junto a la puerta principal, se cubrió la cara con ambas manos...

Y rompió a llorar.

Le dolía.

Había sido poco tiempo pero fue suficiente como para caer rendido del moreno.

Descansando el rostro sobre sus rodillas, se dijo en voz baja:

-Solo l

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Socorro Flores Clementeexcelente !!!!! cuando la continuación ?????
Anita ReyesExcelente trabajo! Me encato!!
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