72. LO QUE SOY
No sabía cuánto tiempo llevaba aquí. A veces me parecía un instante. Otras, una eternidad.
Entonces, frente a mí, el suelo se transforma. Aparece un espejo de agua, quieto y brillante, sin fondo. Me acerco lentamente. Me veo reflejada, pero... no soy yo.
Mi reflejo estaba allí y este me sonríe.
No es burlón ni amenazante. Es una sonrisa de comprensión. De certeza. Sus ojos brillan con una luz que no recuerdo haber tenido.
Y entonces, aquella imagen mía de cabello blanco me habla.
Con mi voz, pe