51. BAJO TIERRA
LYRA
Desperté con una sensación pegajosa y pesada. El aire se sentía rancio, como si hubiera estado atrapada demasiado tiempo. Mi cuerpo estaba entumecido, lento, y me tomó varios parpadeos aclarar la vista.
Lo primero que vi fue su rostro.
Alfa Cade.
Dormía a mi lado, tan imponente y varonil como siempre. Su mandíbula firme, el cabello oscuro, el porte de un auténtico líder. Era guapo, peligroso en su magnetismo, y por un instante me recordó por qué alguna vez creí que él era mi destino inevit