50. PERSECUCIÓN
Estuvimos en el lugar y en el momento indicado. Había tres ostentosos y relucientes vehículos aproximándose en caravana. Eso indica que vienen de cerca. Mis hombres vigilaron desde lejos su llegada, posicionados con la precisión de un cazador, atentos a cualquier posible emboscada. No podía permitirme un solo error.
Cade no estaba allí, y ese detalle hizo que la furia me quemara la garganta como ácido. Delegó. El muy cobarde delegó el trabajo.
No reconocí al contacto principal que se bajó del p