Jennifer Mackenzie
La sórdida ausencia de Leandro en la empresa me obligó a seguir asistiendo a PRISM, aunque ni yo misma entendía del todo lo que estaba ocurriendo. La confusión me envolvía, especialmente al descubrir que Valentino se reunía casi a diario con Douglas Lacoste. No solo eso: estos encuentros incluían a desconocidos, posiblemente empresarios, y PRISM, hasta donde yo sabía, no estaba buscando expandirse.
Maldije no haber seguido los consejos de mi hermano sobre los estudios, lament