Leandro Mackenzie
Habían pasado un par de días desde que Katherine regresó. Después de su larga ausencia, era hora de reanudarlo todo, especialmente lo que significaba amarse hasta el agotamiento.
Con la mente más clara, decidí que debía volver a la empresa y ocuparme de mis asuntos. En medio de mi crisis existencial, Jennifer mencionó problemas en PRISM y su frustración por no poder resolverlos.
Aunque sabía lo solvente que era mi empresa, sentí un ligero temor en el pecho, porque necesitaba c