92. EN EL HOSPITAL
—Tenemos que irnos.
—¿De qué hablas?
—Yo... me estoy volviendo loca —Mica se estaba comiendo las uñas mientras miraba por la ventana.
—Mica, no podemos poner en riesgo...
—Si, ya se, ya se, a la rubia —Mica termino de un solo trago esa cerveza que tenía en la mano, mientras que Irina llego con una bandeja en las manos y su barriga un poco más notoria.
5 meses.
5 meses en los que Irina estaba recluida junto a Mica y a Jack en una casa preciosa, con un jardín enorme y lleno de flores, todo un sue