93. VUELTAS EN CIRCULO
La doctora cerró la puerta y en ese justo instante Irina sabía que tenía menos de 2 minutos para hacer esa llamada desde el teléfono que estaba sobre el escritorio, se puso de pie tan rápido como pudo, porque aunque su barriga no era demasiado grande para el tiempo de gestación que tenía, si era incomoda.
Empezó a contar tal como Poseidón le había enseñado, para mantener el tiempo controlado.
Marcó el número que todos se habían aprendido y espero.
—Veintinueve, Veintiocho, Veintisiete, veinti..