144. CUANDO LA GUERRA TOCA LA PUERTA
El despacho de Matteo quedó sumido en un silencio pesado.
Uno incómodo.
Violento.
La tensión parecía recorrer cada rincón del enorme lugar mientras el italiano permanecía quieto detrás del escritorio, observando el mapa extendido frente a él.
Chicago.
Los puertos.
Las rutas.
Los almacenes.
Todo aquello que había construido durante años… ahora estaba siendo observado por alguien más.
Y eso era un insulto.
Lev estaba de pie junto al ventanal, con los brazos cruzados y el rostro endurecido. Stacy