125. EN EL NORTE
Masha, miraba a su padre que estaba pálido, con el oxigeno ayudándolo a respirar y los ojos cerrados.
Por primera vez se sintió débil, frágil, mal. Por primera vez Masha sintió que le estuvo fallando a su familia.
—Es un roble —dijo la chica de pelo rojo—. Igual que tu, niña...
—Lo sé, pero yo lo puse en esta posición y mis hermanos, mi madre, mi abuela, el tío Andrei, la familia entera esta vulnerable por mi culpa, años de trabajo y yo lo arruine por salvar a un... Desconocido.
—Y se que mi