123. FAMILIA I
Irina estaba al teléfono, su respiración era lenta más bien medida, Masha por otro lado guardaba silencio y estaba a punto de ahogarse, pues contenía el aire en sus pulmones como si le fueran a arrancar el más grande tesoro.
—Hija —al fin volvió a hablar la matriarca—, lo que haces no solo es impulsivo y poco racional, estás condenando a la familia con esta decisión.
—Mamá, le pregunto a papá cómo salirse de este mundo y yo creo que…
—Lo que creas no es un hecho, apenas lo conoces y le salvas