Camille
Tomando a Mario del brazo, nos perdemos rápidamente entre los invitados y con cada paso que me aleja de Leonardo hace que mi mente se aclare un poco. Estar cerca de él me nubla el juicio, como cuando unos segundos antes de que mi amigo nos interrumpiese. La loca idea de girar un poco mi rostro para tener más cerca sus labios me era bastante atractiva.
Con el corazón acelerado, sacudo mi cabeza e intento recordarme que no deseo tener ningún tipo de acercamiento con él en el futuro, menos