Leonardo
Al día siguiente, cuando bajo a desayunar, como de costumbre, encuentro mi periódico en mi lugar. Mientras lo hojeo, llego a la parte de espectáculos y veo unas fotografías, las cuales por supuesto ya esperaba. Una donde nos estamos besando Camille y yo, y otra donde ella me suelta la cachetada; sonrío al recordar ese beso, aun no entiendo por qué lo hice, pero no me arrepiento de nada, por el contrario, deseo volver a besarla.
Durante el viaje a la oficina me doy cuenta de que Mateo q