109. Sin prisa
Llegó la noche, Alessandro y yo cenamos juntos, Stefan estaba con su amigo Alexis atendiendo unos asuntos importantes a lo que me dijo así que cuando él se tuvo que marchar me fui directo a mi habitación para tomar una ducha caliente antes de dormir.

Cierro los ojos dejando que el agua corra con libertad en mi cuerpo llevándose con él los restos de espuma, me paso las manos por el cuerpo para que no me queden rastros de jabón en la piel, cuando mis manos llegan a la zona del abdomen mis trazo
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